7 Claves Para Combatir La Ansiedad Que Provoca Dejar De Fumar

Durante los primeros días sin fumar muchas personas experimentan síntomas normales que son una prueba de que tu organismo está empezando a recuperarse. Entre los más comunes son un deseo muy fuerte de fumar, irritabilidad, ansiedad, cansancio, aumento del apetito, entre otros.

Cuando sientas uno o varios de estos síntomas, no te desanimes, piensa que es una buena señal de progreso y que desaparecerán en pocos días. Concéntrate en los beneficios inmediatos estás empezando a dar un respiro a tu corazón, pulmones y tu cuerpo se ha librado ya del monóxido de carbono y de las más de 50 sustancias carcinógenas del tabaco.

Anuncio

He aquí siete claves para combatir el estrés mientras dejas de fumar, para que la próxima vez que te enfrentes a esta situación no te rindas ante una nube de humo.

Anuncio

Debes seguirla

8

Anuncio

Regla número 1: cambia tu forma de pensar. Dejar de fumar no tiene por qué ser tan difícil, sólo que estás tan acostumbrado a escucharlo que te has convencido de que no podrás vivir sin un cigarrillo en la mano. Piénsalo de este modo dejas de fumar cada vez que apagas un cigarrillo.

Regla número 2: sé prevenido si vas a tomar la decisión de dejar el tabaco, ten en cuenta que te esperan unas semanas difíciles. En realidad, se considera que la adicción física al cigarrillo desaparece luego de los primeros días o semanas de abandonarlo. Sin embargo, muchas veces los nervios son traicioneros y la tentación es más fuerte.

Regla número 3: busca una actividad que te guste. Estarás haciendo bastante esfuerzo para evitar caer en la tentación. No dudes en darte un gusto y hacer esas cosas que te hacen sentir tan bien.

Regla número 4: comienza una rutina de ejercicios. El deporte y la actividad física son los mejores aliados a la hora de combatir el estrés ya que te ayudan a liberar tensiones y cambian la energía de tus pensamientos.

Regla número 5: no bajes la guardia y piensa siempre positivo. Cada vez que te veas tentado, puedes repetirte esa gran razón que te ha impulsado a tomar la decisión y repítete internamente que no necesitas fumar y que puedes pasar los buenos y los malos momentos por ti mismo, sin la ayuda del cigarrillo.

Regla número 6: procura evitar preocuparte por los problemas a largo plazo. En este el momento te preocupa el que no vuelvas a encender un cigarrillo nunca más.

Regla número 7: no reemplaces los cigarrillos por otro hábito que pueda dañino también. Muchas personas calman la tensión que les genera la falta de tabaco comiendo dulces o bocadillos impulsivamente, sin poder parar.

Siguiendo estas reglas dejaras de fumar de manera definitiva, atrévete a cambiar ese mal hábito de tu vida, que solo deja consecuencias negativas que se ven reflejados por dentro y por fuera de tu cuerpo. ¡Si puedes!

9

Commentarios

No hay comentarios